Dreams of violence

Estaba en un vagón del metro de la linea azul (la que uso regularmente), el ultimo vagón de la linea azul. El “so called” vagón gay. Nunca he creído en ese mito urbano, he viajado muchas veces en ese vagón y para ser sinceros nunca he visto más gente homosexual de lo “normal”. Era diferente esta vez, una pareja de hombres mostraban abiertamente sus preferencias. A mí no me importaba que actuaran de manera femenina, quien soy yo para juzgarlos. Una mujer, gorda, cabello negro crespo y ojos saltones los miraba fijamente, abiertamente. No sé si lo hacia sin percatarse pero era demasiado obvia. Mientras los miraba comía palomitas de una bolsa de papel, de esas que te solían dar en los circos ambulantes. Los observaba como regularmente observamos a un animal en el zoo. Tenia mis audífonos puestos así que no escuché lo que desencadeno la pelea. La mujer, cara de zapo, les lanzó las palomitas a la pareja gay y empezó a insultarlos. Obviamente nadie hizo nada, solo miraron la escena inexpresivos, indiferentes. Extrañamente la pareja homosexual no hizo ningún esfuerzo por defenderse, se encogieron contra la pared, mirando con ojos atemorizados a la mujer cara de zapo que los agredía. Me quite los audífonos, curioso de saber a que se debía tanta indignación. Escuché una larga disertación de racismo, machismo y estupidez. Enojado, intente en salir en defensa de la pobre pareja. Me volví el blanco de cara de zapo, escuché e intente tolerar, pero fue demasiado. La golpee, puño cerrado en su blanda cara. Ella se tambaleo y con rostro rojo y enfurecido contraataco. No tenia oportunidad, yo defendía la justicia y la tolerancia, el progreso. La derribe y golpee su rostro largamente. Encontré el ritmo perfecto y comencé a exclamar con cada golpe “you cannot destroy the hearth” Fue perfecto, armonioso y justo. La flacidez de su rostro, la dureza de sus huesos, la tibia humedad de su sangre en mis nudillos. Desperté aún sintiendo la sangre en mis manos. No pude dormir más esa noche. Mis sueño de violencia me ha enseñado algo, aún no sé que.