Estos días de ahora y de ayer.
Soy joven, tengo veinte años, pero no conozco de la vida mas que la desesperación y la muerte, la angustia y el tránsito de una existencia llena de la más estúpida superficialidad de un abismo de dolor. Veo que los pueblos son lanzados los unos contra los otros, y se matan sin rechistar, sin saber nada, locamente,dócilmente, inocentemente. Veo cómo los mas ilustres cerebros inventan armas y frases para hacer posible todo esto durante mas tiempo y con mayor refinamiento. Y como yo, lo ven todos los hombres de mi edad, aquí y entre los otros, en todo el mundo; conmigo lo está viviendo toda mi generación.
Tomado de Sin Novedad en el Frente de Erich María Remarque.